domingo, 27 de febrero de 2011

No es oro todo lo que reluce


Este fin de semana he podido comprobar cuanto de cierto hay en este dicho.
He ido, con mi santa,  a pasar el fin de semana al Hotel Villa Venecia, de Benidorm. Se trata de un Hotel boutique “todo exclusivo” (te lo remarcan mucho) de cinco estrellas, inaugurado hace menos de 2 años en la plaza del castillo de Benidorm, contando para el evento nada menos que con el presidente de la Generalitat Valenciana,  Francisco Camps. La situación es privilegiada (incluso mas de lo que cabría esperar de la ética urbanística. No se si en esto también habrá tenido algo que ver el señor Camps), y las vistas desde el mismo son preciosas. Contratamos una oferta que incluía una botella de cava de bienvenida, una “cena de gala exclusiva” para dos personas con menú muy rimbombante, el alojamiento la noche del sábado en habitación doble y el desayuno del domingo, “que podía ser sustituido por un brunch” (hay que ver que modernos). El precio de dicha “oferta”, superaba ampliamente los 300 euros, en pleno mes de febrero. Vamos, ningún chollo, pero… tratándose de un hotel de esa categoría… .
Cuando llegamos al hotel, nos dicen que no hay parking (en su página web hablan de parking con aparcacoches), pero que nos pueden llevar el coche a un lugar concertado, a un precio de 20 euros por noche, mas IVA. Si lo necesitamos de nuevo, debemos avisar con tiempo porque tardarán unos veinte minutos en traerlo. “Es que el chico va andando”,  nos dicen en recepción.
Ya en la habitación (pequeña, pero agradable) nos damos cuenta que no hay ningún lugar donde poder abrir la maleta, aunque hay un rincón que parece pensado para alojar un pequeño banco a tal efecto.  Lo preguntamos a la recepción y nos dicen que no hay “porque como es un hotel boutique…”. Así es que la maleta se queda abierta en el suelo todo el fin de semana.
Mi señora se da cuenta de que en el hotel disponen de “carta de almohadas” (¡que bien queda eso!). Llama a recepción (otra vez) para pedir una almohada de látex y le contestan que enseguida la traen. Solo tardan 6 horas en traerla (“porque el chico no había llegado todavía). Mas o menos el mismo tiempo que tardan en traer una botella de vino espumoso de Requena, junto con unos bombones de Valor y un fresón reseco y partido por la mitad, que se supone eran de bienvenida.
Después de comer, al tumbarnos en la cama para descansar un rato, nos damos cuenta que la misma esta muy inestable y cuando buscamos el motivo vemos que las patas tienen los tornillos medio sueltos. ¡"pa habernos matao"!.
La famosa “cena de gala exclusiva” prometida consistió en un carpaccio  de vieiras (cuatro rebanaditas micrométricas de vieira, con tres berberechos encima y cuatro o cinco daditos de tomate), un consomé de verduras (un cacillo de caldo moderadamente clarificado, soso de sabor, servido encima de una cucharada de verduras normales y corrientes, cortadas en juliana y cocidas al dente, sin mas),  Unos calamarcitos al “no se que” (tres chopitos pasados por la plancha, junto con una cucharada de arroz blanco, ennegrecido con tinta de calamar) y un solomillo de cordero, que realmente fue lo mejor de la cena (tres dados de solomillo de cordero, asados al punto, sobre unas rodajas de patata hervida y salseados con jugo de carne).  De postre, un helado de nata, servido sobre un poco de mermelada de fresas y con una cucharada de helado de chocolate encima (como ven, muy sofisticado). Total, una cena que en cualquier restaurante “decente” (y les puedo asegurar que he visitado unos cuantos), si la hubieran ofrecido (que lo dudo) como “menú para grupo” (era menú fijo para todos los huéspedes) no hubiera superado los 40 euros por comensal.
Ya en la habitación, nos damos cuenta de que la “cortina opaca” que evitará que el sol nos dé en la cara a las siete y media de la mañana, está toda descolgada, por lo que nos toca hacer malabarismos para intentar sujetarla lo mejor posible (“por no esperar otras cuantas horas a que “el chico lo pueda arreglar”). El aire acondicionado tampoco debía funcionar bien porque, a pesar de aparentemente haberlo desconectado, nos toco pasar la noche (recuerden, febrero) con la ventana abierta porque el calor era sofocante.
Ya por la mañana, una vez llena la bañera con la intención de tomar un baño de hidromasaje, me doy cuenta de que el mando de la bañera no funciona, por lo que desisto de la idea y me doy una ducha (después de varios intentos, porque el conmutador de la ducha/baño, tampoco funcionaba). Tampoco funciona el mando a distancia para bajar y subir los estores que aíslan el baño acristalado, pero esto, quizás era lo menos importante. Podíamos haber llamado a recepción, pero posiblemente hubiera tenido que tomar el baño con el agua helada.
Decidimos tomar el desayuno (porque el brunch no era mas que la comida de menú, adelantada a las 11 de la mañana, con las bebidas facturadas aparte), que no era buffet, sino servido en mesa. Nos sirvieron un zumo de naranja (¡natural afortunadamente!), unas medias tostadas de pan de molde casi frías, unos trocitos de jamón de York, de jamón serrano y de queso, y dos o tres piezas de “mini dulces” que no estaban mal del todo. Para terminar, un poco de macedonia de frutas, en vaso de chupito. ¡Ah!. También nos sacaron la carta de desayunos calientes para si queríamos, previo pago, pedir algo. Eso si, durante todo el desayuno, una chica correctísimamente  uniformada, repartía una encuesta de “satisfacción” para “poder mejorar sus servicios”.
Pueden imaginar mis respuestas a la encuesta. Supongo que no me contestarán o que lo harán de forma “automática” asegurando que solucionaran los problemas y que lo sienten mucho. Mientras tanto, si pensaban visitar el Villa Venecia, yo me lo pensaría dos veces.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El Efecto Mariposa

La mayoría de nosotros, en alguna ocasión hemos hecho referencia al Efecto Mariposa  “el aletear de una mariposa en una parte del mundo puede provocar una tormenta en la otra” y otros, los que van a por nota, prefieren utilizar la más “científica” Teoría del Caos  que es “la denominación popular de la rama de las matemáticas ó de la física que trata ciertos tipos de sistemas dinámicos muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales. Pequeñas variaciones en dichas condiciones iniciales, pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro; complicando la predicción a largo plazo. Esto sucede incluso en sistemas ya muy consolidados”. Veis, por eso me he quedado con El Efecto Mariposa, es más de andar por casa.

Si aplicamos el Efecto Mariposa a la situación que se está originando en los países árabes, podemos comprobar que un acontecimiento grave, pero en apariencia intrascendente, que fue la inmolación de un joven quemándose voluntariamente ante una crisis personal, fue suficiente para desestabilizar un país y encender la llama de otros estados periféricos con similares connotaciones políticas. En todos estos países, se dan pautas deterministas parecidas, marcadas por largas dictaduras, donde parecía que nunca podría pasar nada, ya que todo estaba bajo un férreo control político y militar. Pero ha bastado un ligero aletear de la mariposa para provocar una tormenta sin precedentes a su alrededor.

Por lo que he podido leer en los diferentes medios de comunicación, los analistas en éste tipo de crisis están bastante de acuerdo en sus ideas, aunque cada uno de ellos tiene su propio criterio y razonamiento. Unos lo atribuyen al petróleo y a sus intereses creados, otros a los bajos salarios y alto índice de paro y otros a la falta de libertad, pobreza y al sistema represivo y corrupto que han implantado sus gobernantes. Seguramente todos tienen razón, pero no dejan de ser teorías obvias en las que cualquiera de nosotros hemos ya pensado sin ser especialistas en la materia. Todos teorizan sobre la causas, pero, como suele ocurrir, la confirmación de las teorías, siempre sucede tras comprobar los efectos de las mismas. Y aún no sabemos qué efectos tendrá en estos países y ni siquiera en cuanto nos afectará al resto, que sólo estamos viendo los toros desde la barrera.



La revuelta del pueblo tunecino y egipcio contra sus regímenes no tiene precedentes en el mundo árabe. Es la primera vez en la región que un movimiento popular y no un golpe de Estado o una intervención extranjera, desaloja del poder al clan político ó familiar que los habían acaparado. También es un elemento común el hecho de que su población sea mayoritariamente joven y abierta al uso de las redes sociales en Internet, que han catapultado las protestas y han dejado en evidencia que estos gobiernos no estaban preparados para frenar las nuevas tecnologías. Mi duda es si éste alzamiento popular ha sido provocado por los motivos que antes he citado, que será lo más probable ó por el contrario se debe a una serie de movimientos escrupulosamente promovidos por otros intereses, del tipo que sean.


La presencia de células islamistas en éstos países, importantes ideólogos del yihadismo transnacional y el propio pulso que mantienen Estados Unidos y Europa con Irán por hacerse con el control en la región, pueden verse seriamente encontradas y comprometidas, por lo que el efecto de cualquier transformación «no deseada» podría traer otro tipo de consecuencias inesperadas.

ZAPE

sábado, 19 de febrero de 2011

La Sastrería: nuevo café cultural en Elda


Hace  unos días abrió en Elda (Alicante) un nuevo local hostelero.
¡Uno mas!, diréis. Pues no. Este local tiene algo de especial. Se encuentra alojado en uno de las pocas casas centenarias que quedan en Elda. Originalmente, la casa en cuestión parece que alojó una verdulería. En los años 70, Lolita, “la del Milán”, regentó en ella la primera “barra americana” que hubo en la ciudad. En los últimos años del pasado siglo, la casa quedó deshabitada y su estado se fue deteriorando poco a poco. Ya en el siglo XXI, unos jóvenes creativos remozaron un poco el edificio y abrieron en el un negocio de venta de artículos de regalo de diseño “pop” y un despacho de diseño y creatividad que, no se si por la dichosa crisis, cerró hace unos meses.
Ahora, la casa ha sufrido una rehabilitación completa, respetando escrupulosamente la estética clásica en su exterior y configurando un interior moderno, lleno de pequeños detalles de excelente gusto, creando un ambiente acogedor que llama a la tertulia y la conversación relajada.
Su propietario, Pedro García Valcarcel, que ha llamado “La Sastrería” al local en honor a su abuelo materno, que ejercía este oficio,  ha querido crear un espacio no solo para tomar copas, sino también para que jóvenes creadores, como el, puedan colgar en sus paredes o expresar en el  local su música, su pintura, sus fotografías o cualquier otra forma de expresión cultural. Pedro me comenta que quiere dar cabida en su café a gente de cualquier edad, sin encasillarse  en ningún tipo de público en especial, porque todo el mundo puede tener algo que aportar a este “espacio cultural”.
Desde aquí le deseo a Pedro un magnífico futuro para su “Sastrería”. ¡Mientras sigan surgiendo jóvenes emprendedores como el, hay esperanza!.
ZIPI





Top of the rock

Puestos a compartir, me gustaría haceros también partícipes del ambiente "especial" que se respiraba en ese momento en el vestíbulo del observatorio del Rockefeller center en N.Y.. Son esos momentos en los que, por encima del bullicio de la "gran manzana", te sientes un poco en el "techo del mundo".



ZIPI

Asa (Asha) - No one knows


Sinceramente, al dar un repaso a lo que publican los medios, no encuentro nada interesante sobre lo que reflexionar. Todo es mas de lo mismo. Y uno al final ya se cansa de la misma serenata.
Así es que he decidido pasar, por hoy, de nuestros politicastros y compartir con vosotros este espléndido clip de Asa.
ZIPI

martes, 15 de febrero de 2011

Camara lenta

Cómo a mi hermano Zipi le encanta  la fotografía, aqui añado un video de Tom Guilmette, que grabó en una habitación de Las Vegas con una cámara Phantom Flex en HD y a 2564 fotogramas por segundo. Increible las imágenes a camara lenta, espero que te guste. Zape


lunes, 14 de febrero de 2011

De ordinarieces va la cosa



El director de cine Rodrigo Cortés, en la 25 edición de la Gala de los premios Goya, al recoger el premio al mejor guión original por su película “Buried” tuvo la ocurrencia de soltar: “tengo un Goya como una olla”. El publico asistente  quedó callado y sorprendido ante la frase en cuestión, y el premiado, quizás arrepentido por su frasecita, susurró algo así como “bueno, tampoco era para tanto”.
La verdad es que a mi la frase, en ese contexto y ese escenario, me parece una ordinariez y una completa salida de tono. Pero claro, en un país donde la Subdirectora General de Formación para la Seguridad Vial, Aurora Cedenilla, mano derecha del director de la DGT, Pere Navarro, y seguramente con un sueldo tan abultado como su nombramiento, felicita las Navidades a los jefes provinciales de tráfico, utilizando los canales oficiales, con lindezas como “Feliz 2005 y por el culo te la hinco”, “Feliz 2010 y por el culo te la hinco otra vez” o “Feliz año nuevo y me chupas un huevo”, todo se puede esperar.

ZIPI
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